Sempre xuntas

Din que o can e o mellor amigo do home. Cada vez que escoito estas verbas amosanse xa sabidas.

Máis que poderíamos dicir millor, no meu caso, da mellor amiga que teño. Sempre está a meu carón, mirame con eses olliños que repenican como campanas e move o seu rabiño...explicando todo o que me quere dicir.

Non che podo expresasr nada máis que quero que segas a meu lado moitos anos máis, alegrando os meus menceres o quencendo os meus solpores. Grazas Cleíño







































































Por qué mis despistes

Muy fácil, porque vivo en otro planeta llamado Galicia, donde la mar es mujer, la tierra es mujer, las rías son mujeres...es muy fácil despistarse viviendo aquí...pero ahí está su encanto...somos otro mundo...difícil de entrar en él, pero cuando lo consigues ya no querrás volver a salir.

Nosotras

Nosotras
Cleito y yo

Aquellas cosas...

Aquellas cosas...
A medio gas

lunes, 19 de julio de 2010

No soy un perro salchicha, soy un teckel


El primer día que llegamos a Asturias llovía, habíamos dejado Galicia con lluvia y nuestra prima-hermana nos recibía de la misma forma, llorando.
Al atardecer las cosas fueron volviendo a su cauce y la noche quedó tranquila.
En cada viaje que voy a Asturias visito la hermosa villa de Cudillero. Tiene un encanto que ninguna otra posee y cada vez que la miro encuentro algo nuevo en que recrear mi mirada.
Otro atractivo que no es paisajístico, ni culinario tiene este hermoso lugar, unas tiendas de ropa y utensilios naúticos que me hacen perder el sentido.
Como no podía ser de otra forma esta vez también piqué y realicé varias compras, entre ellas un precioso reloj con banderas naúticas que tengo reservado para una ocasión especial.
Cleo, en la villa marinera, fue la atracción; siempre preguntan lo mismo,¿es un perro salchicha? Claro que sí, es un teckel; antes me molestaba que le llamasen salchicha, ahora me he ido acostumbrando, pero prefiero que le nombren por dachshund o teckel.
La tarde iba avanzando y teníamos que parar en Gijón, así que decidimos poner rumbo hacia esa ciudad.
Subimos por la empinada carretera que te lleva a lo alto de la villa y llegas al " Pito" o "Pitu" como le denomiman ellos en bable.
La primera vez que leí el nombre de este lugar me eché a reír, se las trae el nombrecito y recuerdo que quise hacerme una foto delante del cartelito.
Mañana os contaré una aventura maravillosa para las tres, fuimos con Cleíto en el funicular que sube a Bulnes, más de ocho minutos de trayecto por el interior de la montaña, toda una aventura!!!

2 comentarios:

Nethan dijo...

Claro que eres un teckel, además una preciosa teckel (hombreporfavor)

Spinnaker dijo...

Gracias madrina, menos mal que tú me defiendes, decir que soy una salchicha!!! Con lo linda qué soy!!!
Un lambetazo para tí solita