El primer día que llegamos a Asturias llovía, habíamos dejado Galicia con lluvia y nuestra prima-hermana nos recibía de la misma forma, llorando.
Al atardecer las cosas fueron volviendo a su cauce y la noche quedó tranquila.
En cada viaje que voy a Asturias visito la hermosa villa de Cudillero. Tiene un encanto que ninguna otra posee y cada vez que la miro encuentro algo nuevo en que recrear mi mirada.
Otro atractivo que no es paisajístico, ni culinario tiene este hermoso lugar, unas tiendas de ropa y utensilios naúticos que me hacen perder el sentido.
Como no podía ser de otra forma esta vez también piqué y realicé varias compras, entre ellas un precioso reloj con banderas naúticas que tengo reservado para una ocasión especial.
Cleo, en la villa marinera, fue la atracción; siempre preguntan lo mismo,¿es un perro salchicha? Claro que sí, es un teckel; antes me molestaba que le llamasen salchicha, ahora me he ido acostumbrando, pero prefiero que le nombren por dachshund o teckel.
La tarde iba avanzando y teníamos que parar en Gijón, así que decidimos poner rumbo hacia esa ciudad.
Subimos por la empinada carretera que te lleva a lo alto de la villa y llegas al " Pito" o "Pitu" como le denomiman ellos en bable.
La primera vez que leí el nombre de este lugar me eché a reír, se las trae el nombrecito y recuerdo que quise hacerme una foto delante del cartelito.
Mañana os contaré una aventura maravillosa para las tres, fuimos con Cleíto en el funicular que sube a Bulnes, más de ocho minutos de trayecto por el interior de la montaña, toda una aventura!!!
2 comentarios:
Claro que eres un teckel, además una preciosa teckel (hombreporfavor)
Gracias madrina, menos mal que tú me defiendes, decir que soy una salchicha!!! Con lo linda qué soy!!!
Un lambetazo para tí solita
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